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Hace unos días estaba platicando con el CEO de una de las agencias digitales más reconocidas de la región.
Por supuesto tocamos en el tema de la crisis, los clientes morosos, lo difícil que es vender en este ambiente y todas esas cosas estoy seguro todos ustedes hablan a diario.
Cuando empezamos a platicar acerca de lo cual consideraba él eran sus mejores clientes, y el por qué; la verdad es que me encantó su approach.
Para esta agencia en particular el mejor cliente no es el que tiene el presupuesto más alto, tampoco el que hace grandes promesas de inversión futura; ni siquiera es el que tiene la marca más importante en el/los mercados.
Esta agencia considera que sus mejores clientes son los que trabajan más cerca de ellos, con objetivos claros y rumbo fijo; pero sobre todo: buena onda.
Después de trabajar con un buen número e clientes tóxicos, sencillamente han decidido poner la política de NO aceptar assholes como clientes. Aunque con mucho presupuesto siempre acaban siendo mal negocio, casi nunca se logra quedar bien con ellos, la gran mayoría de la veces están “probando” el medio, y por todo lo anterior los resultados raramente son algo bueno.
Después de escuchar esto, lo primero que pregunté fue acerca de su crecimiento. Es decir: el no tomar clientes con estas características, ¿ha afectado el crecimiento de la agencia?
La respuesta fue contundente: estamos teniendo un año con crecimiento superior al del año pasado.
Me parece interesante la idea de vivir en un Mundo en donde los clientes escogen a sus proveedores, pero los proveedores también hacen un trabajo detenido y minucioso al escoger a sus clientes.
También me parece muy poderoso que cuentas consideradas como “muy buenas”, se queden sin acceso al mejor talento en agencias porque su política como cliente y trato para con sus vendors es malo, errático y a veces hasta soez.
La verdad no se si históricamente esto se ha dado en la publicidad, pero el cambio me parece hasta sincrónico con la publicidad online, y sobre todo con aquella completamente orientada a resultados. Si la agencia y el cliente tienen una relación sana y clara me parecen las dos piedras fundamentales para generar acciones mercadológicas que produzcan resultados efectivos.
Si no aplicar a 100% la política de “no assholes”, por lo menos me parece muy bueno el ejercicio de calificar a los clientes, no por facturación, brand equity o cantidad de trabajo; sino por la empatía, transparencia y compatibilidad al trabajar.
Después de hacer este ejercicio, casi les aseguro que encontrarán que sus mejores clientes, no son los que ustedes creían que eran.
En fin, todo el concepto me sedujo.
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A mí tb me encantó el concepto. Buenísimo
Gran post como siempre Gonzo!
Definitivamente, hoy día, para ser productivos en lo que hacemos, necesitamos tener una politica así.
Me recordaste sobre un post que escribí hace unos menos precisamente al respecto: http://delocotidiano.blogspot.com/2008/11/bnet-book-brief-no-asshole-rule.html
Checa por favor el test de Bob Sutton al respecto, está muy bueno!
Abrazo!
Buenísimo los de Suton, gracias Efra!
He tenido experiencias tanto del lado del cliente como del lado de proveedor. Y es muy cierto lo que decis… Creo que es la mejor politica posible.
A su vez me ha pasado de encontrarme con proveedores que equivocan su rol y sus espacios, generando un conflicto permanente solo por que se le pide cosas que no quiere hacer.
Cierto, la verdad es que uno se encuentra de todo.
Pero siemrpe tienes la oportunidad de cambiar de vendor
Gonzalo, en este post disiento un poco con vos ya que si la agencia no tiene un respaldo financiero sólido creo que solo queda en “concepto” lamentablemente.
Vos bien lo decís en tu post que se trata de una de las agencias digitales más reconocidas de la región, ergo, los números seguramente están de su lado y es por eso que lograron llegar a la situación donde pueden elegir con que clientes trabajar y con cuales no. Para las agencias chicas como la mia por ejemplo, creo que todavía tenemos un camino largo a recorrer para llegar esa situación ideal de categorización de clientes. Abrazo!
Desgraciadamente tienes toda la razón Diego.
Muy probablemente esto sólo aplica para empresas un poco más grandes, entiendo perfecto que egocio es negocio.
Aún así, vale poner límites.
Diego, te aseguro que no tiene nada que ver lo grande o chico que seas
Cada vez más nos hemos dado cuenta de que los clientes “indeseables” son los más nos han hecho gastar, más energía nos han quitado y son los que a la larga hemos perdido.
Se da un fenómeno super interesante acá porque por muy profesional que sea el trabajo (o la agencia) es muy difícil que pueda salir algo my creativo o genial con ese cliente.
Personalmente , y asumiendo un costo monetario, cada vez más evito relacionarme con ese tipo de clientes pues te quitan energía , fuerza y onda.
Al final el trabajo no sale bien, el cliente disconforme y uno queriendo cada día más perder a ese cliente
Hay que parar la olla, diria un viejo amigo mio y para eso si tu marca me da de comer, a mi me sirve.
Lo que si rescato, es que paralelamente a estos clientes “asshole”, uno debe tener un objetivo paralelo, una mirada paralela, una buena onda paralela para crecer.
Lo que me llevo de este post, es que debo valorar mas la buena onda mientras pueda seguir parando la olla!
Un abrazo.
@jorgeamado
Hola Gonzo!

Me gustó mucho el post y fijate que muchas veces, como decía el viejo Engels, las personas van a vender su fuerza de trabajo a las empresas, por lo que en cierta forma se convierten en proveedores y las empresas en clientes.
Qué linda que es la vida con un no-asshole policy
En particular, soy mucho mas felíz
un abrazo
Justamente hice un post de algo parecido, solo que no les llamé “assholes”, regularmente en las empresas que son muy grandes hay muchos intereses y vicios ocultos respecto a estrategias y forma de trabajar, lo que realmente es una ciencia es mediar con ello, algunas veces no lo vale.