Posts Destacados
Expresó Gonzalo Alonso en la Facultad de DC en la Universidad de Palermo
En el marco de las actividades llevadas adelante por la Facultad DC en el área de relaciones públicas y comunicación corporativa a lo largo del 2009, el 17 de noviembre se realizó la presentación del libro La Revolución Horizontal. El poder de la comunicación en manos de la gente, que trata sobre las claves para entender el cambio en la forma en que las marcas, empresas y políticos se relacionan y comunican con los consumidores, clientes y votantes.
- — 0 comentarios
- — Deja tu comentario
- — Envíalo por mail
| Envia este post por email | Tu nombre | |
| Completa todos los campos | Tu e-mail | |
| Destinatario | ||

Acá los dejo con esta joya que nos regaló @ebabenco para cerrar el #de8a10 de hoy…me parece que a partir de mañana será nuestra salida institucional.
| Envia este post por email | Tu nombre | |
| Completa todos los campos | Tu e-mail | |
| Destinatario | ||

Fernando Barbella (@grizzluzza) acaba de mandar este video por Twitter, es tan bueno que tuvo que ser el post de hoy, ¡resulta que a Rambo NO le gusta la guerra!
Gracias Fer, abrazo a todos y buen finde.
| Envia este post por email | Tu nombre | |
| Completa todos los campos | Tu e-mail | |
| Destinatario | ||

Hace unos días grabé un podcast muy divertido con la gente de BizNexo; porque creo que hay algunas cosas rescatables, les pedí la grabación y una pequeña expliación de que hacen y quienes son.
De modo que los dejo con la gente de BizNexo:
¿Qué es y que hacemos en BizNexo?
BizNexo es un podcast donde hablamos de negocios. Un momento de reflexión sobre nuevos modelos de negocios, nuevas tecnologías y todo lo relacionado oportunidades de ganar dinero. Nuestro objetivo es comenzar una red de diálogo a traves de este site, donde podamos juntos aprender y desandar algunos conceptos que pueden ser útiles para nuestros negocios.
Con la conducción de Esteban Mancuso y Jorge Yunes, semana tras semana estaremos online para compartir este podcast junto a ustedes. Estaremos atentos a sus devoluciones, sus preguntas y todas las consultas que lleguen al sitio. Desde ya muchas gracias por acompañarnos en este podcast, que hemos dado en llamar BizNexo, hablamos de negocios.
| Envia este post por email | Tu nombre | |
| Completa todos los campos | Tu e-mail | |
| Destinatario | ||

¿Cómo queremos que nos traten las empresas? ¿Cómo exigimos que nos traten? ¿Cómo deberían tratar a los usuarios? ¿Porqué habrían de hacer las empresas las cosas de una u otra manera?
Son 4 preguntas muy diferentes. Sin embargo se mezclaron todas en una serie de twiteos entre quien escribe (@estebanglas), Gonzalo Alonso (@gonzoogle, dueño de éste blog), Ismael Briasco (@briascoi), Damián Taubaso (@elcarpo) y Marianito Amartino (@amartino).
No voy a resumir toda la serie de tweets (fueron demasiados) pero si voy a decir que comenzaron con estas palabras de Isma:
Las empresas tienen que dejar de vernos como CONSUMIDORES y empezar a vernos como PERSONAS
A las que yo respondí:
@briascoi nah… las empresas no te tienen que ver como nada. Ese es un pensamiento comunista! uno se tiene que hacer valer como consumidor
El implícito humor de mi aguda observación pasó completadamente desapercibido, algo que dio origen a una serie de idas y vueltas que, como la mayoría de las discusiones por twitter, fue bastante inconducente.
Ahora bien ¿qué quise decir yo?
Ser consumidor no es malo. Para nada. Tener esa etiqueta significa, ni más ni menos, que uno es parte activa de una economía; más aún, el consumidor está protegido por una serie de leyes diseñadas específicamente para el. Esas leyes incluyen, en muchos países, incisos que hablan específicamente del mercadeo.
Por ejemplo: hay leyes que se aseguran de que lo que una marca diga de sus productos sea cierto.
Ahora ¿Por qué existen estas leyes? Porque a las empresas, en gran proporción están interesadas en poco más que hacer plata. Y harán lo que reditúe. Y si lo que las hace ganar plata jode soberanamente al consumidor no tendrán mucho problema en hacerlo.
Acá vale hacer un par de aclaraciones: El hecho de que yo comente mi visión de cómo se manejan muchas empresas no quiere decir que esté de acuerdo con tal comportamiento.
Por otra parte, y presionados por los “board members” es cada vez más común ver a los gerentes de las empresas buscando resultados de manera inmediata y sin pensar en las consecuencias a largo plazo.
La línea argumentativa llevó en twitter, indefectiblemente, a que el marketing de las empresas trata a la gente como idiotas.
Una vez más mi posición es: Si lo hacen es porque les reditúa.
Veamos por ejemplo cierta marca de desodorantes: Trata a las mujeres como objetos y a los hombres como idiotas perdedores cuya única salvación para llegar a “ponerla” es usar esas fragancias.
Y venden millones de unidades. La empresa feliz porque factura, los usuarios felices de ser tratados como idiotas.
De nuevo tengo que aclarar: solo comento lo que, para mi, es lo que sucede. Estoy completamente en contra de esas formas de mercadeo. Quien me haya leído alguna vez sabrá que es así.
Ahora bien, y volviendo a la discusión inicial: las empresas no tienen que tratar a los consumidores de ninguna manera. No estan obligados a hacer nada, son los consumidores quienes fuerzan a las empresas a embarcarse en políticas más beneficiosas para ellos.
Las empresas existen con el solo fin de hacer dinero. No seamos ni ilusos ni idealistas.
Si, como consumidores, queremos que las empresas hagan un mejor trabajo en su trato para con nosotros tenemos dos vías de acción:
- Votar con la billetera: si una empresa nos maltrata, tanto desde su marketing como desde su atención al cliente o calidad de producto / servicio, nos guardamos la plata o la gastamos en una empresa que nos trate de mejor manera,
- A través de la regulación. Obligando y eligiendo legisladores que regulen las relaciones entre consumidores y empresas para que estas se balanceen hacia el lado de los primeros.
Claro, cuando uno lo piensa de manera fría y calculadora es mejor negocio tratar bien a los clientes, pero no todos los empresarios son así de inteligentes.
| Envia este post por email | Tu nombre | |
| Completa todos los campos | Tu e-mail | |
| Destinatario | ||

Estamos abrumados. Bombardeados. Aturdidos. Sobreexpuestos. Cada equis cantidad de días aparece algo que se apodera de la atención de aquellos que trabajan de alguna manera relacionados con las nuevas tecnologías y/o nuevos medios (comunicadores, publicistas, economistas, tecnólogos, investigadores, periodistas, y un laaaargo etc.) de una manera furiosa y en apariencia imparable.
Que el Kindle hace que Amazon venda más ebooks para las Fiestas que libros, tradicionales, que hay que probar Formspring.me ya que todos están usándolo, que qué ganas nos dan aunque no sepamos bien si vale la pena de tener un iPad para ver qué onda, que el chico ruso de 17 años creó Chatroulette y se le fue de las manos y probemos entrando a ver porqué es un éxito, que si no usas Gowalla deberías usar FourSquare para dar a conocer por dónde andas y qué estás haciendo, que si no actualizas Twitter cada un par de horas dejas de ser relevante… UN MOMENTO, GENTE, PAREMOS UN POCO.
El sociólogo estadounidense Everett Rogers acuñó allá por comienzos de los 60s el término early adopter, al desarrollar su Teoría de las Innovaciones y sus diferentes categorías de individuos en relación a dichas innovaciones. Y en esa categoría está el grupete mencionado en el primer párrafo, expuesto y dispuesto a utilizar con fruición cada cosa nueva que se asoma al mercado de manera incipiente. Y allí comienza la manía. La manía de estar conectado a todo ello, en la mayor parte de los casos, todo el tiempo.
Laptops, netbooks, smartphones y otros aparatejos nos dan la posibilidad de la conexión 24/7 y la exposición a la reacción colectiva y primal de “hay que tenerlo, no sé bien para qué, pero ya veremos…” Y de repente nos encontramos -a veces voluntaria y otras involuntariamente- administrando perfiles, nombres de usuarios y claves que influyen directa e indirectamente en nuestras vidas en ámbitos profesionales, personales y familiares.
Y usamos como si sobrara un bien no renovable, el tiempo, paradójicamente bajo la creencia de que muchas de esas herramientas nos permitirán administrarlo y aprovecharlo mejor. ¿Es tan así? ¿De veras debemos adoptar cada cosa nueva y adosarla a nuestra rutina en pos de tener cada vez más acceso a potencialmente todo aquello que alguna vez nos será útil o beneficioso? ¿No estaremos desarrollando cierta adicción y como con toda adicción nos es imposible ver ello pues estamos adentro? (Es conocido aquello de “Lo tomo cuando quiero y cuando quiero lo dejo, lo puedo manejar…” ¿no?) Seguramente hemos tenido nuestro momento Enjuto Mojamuto…
Es quizá por lo que afirma el neurocientista Jaak Panksepp que luego de estudiar toda clase de mamíferos y sus emociones, llegó a la conclusión de que la búsqueda (tanto abstracta como tangible) es el motor que motiva a salir de la cama, enfrentar el día y aventurarse al mundo. Este motor es alimentado por una hormona neurotransmisora, la dopamina. De hecho se cree que la misma tiene influencias sobre nuestro sentido del tiempo. (Y de nuevo caemos en el tiempo, que no nos sobra, o al menos eso es lo que parece.) Panksepp dice que la dopamina es activada por la búsqueda de encontrar algo inesperado o por la expectativa que genera “lo nuevo”. ¿Te suena conocido? ¿Nunca te sentaste frente a Internet sin un plan y expectante por ver qué de nuevo aparecía?
Acá estamos entonces, abrumados. Bombardeados. Aturdidos. Sobreexpuestos. Y más de uno de nosotros debe estar sufriendo su dosis del síndrome de Atención Parcial Continua. Esos impulsos irrefrenables de consultar fuentes de información, de compartirla, de distribuirla, de resignificarla, con el el afán de comprobar que no nos perdemos de nada o casi nada. Síndrome que se hace presente en los ratos libres, durante la jornada de estudio o durante el trabajo (Y no, estar todo el tiempo conectado a todo ello no es trabajar, señores “consultores 2.0″ y demás ninjas y gurúes tecnofetichistas) ¿Se puede luchar contra esto? Claro que sí, requiere un poco de voluntad, y otro poco de no prestarle atención al qué dirán.
Es tomar la decisión de ser un early “abandoner” (o como se nos dé en gana llamarlo). Dejar aquello que realmente no necesitemos, que no nos sume a nuestros intereses, ocupaciones y vidas. Estuve en Facebook un tiempo y me fuí hace 18 meses. Y no me pierdo de nada de lo que me interesa y aún puedo contactar a aquellas personas con las que quiero tener algún tipo de contacto vía teléfono, SMS, email (y hace un tiempo vía los DMs de Twitter, claro). Y va todo bien. Probé el famoso Formspring, me aburrió y lo abandoné, no hay que insistir. Y me salí de Google Buzz ni bien noté que me tocaba la paciencia en mi inbox y que me mostraba posteos de gente a la que no conozco y de la cual no tengo en este momento necesidad ni interés saber qué opinan sobre temas o tópicos que tampoco tenemos en común. Jamás adopté Delicious y voy por la vida recomendando links a aquellas personas que les importa vía email, instant messaging o en una simple conversación cara a cara. Claro que uso algunas herramientas y plataformas que me son útiles como Twitter, LinkedIn, alguna que otra red de nicho basada en Ning, disfruto música en Spotify y echo mano a un par más de esto chiches, pero NO TODOS. No es necesario sobreexponerse durante tanto tiempo a tantos estímulos tecnológicos, para un día darnos cuenta que nuestras rutinas y maneras de percibir la realidad dependen al 100% de vivir pendientes de ellos. NO HAY QUE USAR todo lo nuevo que sale y que parece que si no estamos ahí quedamos afuera. Estar “afuera” no está mal, es tan solo volver a ser un poco más nosotros mismos. ¿Adopters o abandoners, qué piensan?
| Envia este post por email | Tu nombre | |
| Completa todos los campos | Tu e-mail | |
| Destinatario | ||

El nuevo promo que @elcarpo hizo para #de8a10, yo me reí mucho espero que ustedes también.
Saludos y esperen al rato para el post Olímpico Invernal.
Ojalá les arranque una sonrisa, el asunto no siempre es serio.
| Envia este post por email | Tu nombre | |
| Completa todos los campos | Tu e-mail | |
| Destinatario | ||

El día de hoy me encontré con el podcast de “Hablemos de Negocios“, conducido por Esteban Mancuso y Jorge Yunes, en su site BizNexo, en donde dedican su última entrega a la discusión de las Centrales de Medios.
He decidido subir su podcast entero embebido al final de este post, porque sí creo en la diversidad de opiniones y también pienso que escuchar a los demás es importante.
Cabe aclarar que no estoy de acuerdo con todo lo que se dice aqui, pero una vez más, en aras de la diversidad pienso que es valioso que lo escuchen y opinemos todos.
De modo que los dejo con el podcast de BizNexo, y pospongo a mañana el post acerca de lo asombrado que estoy por el planteamiento en plataformas sociales digitales de las Olimpiadas de Invierno en Vancouver.
Hasta mañana.
| Envia este post por email | Tu nombre | |
| Completa todos los campos | Tu e-mail | |
| Destinatario | ||

El post de hoy es un video que me llegó de @grizzluza, bueh…es un video, pero si quieren un levantón hoy, es justo lo que necesitan, ahí va:
| Envia este post por email | Tu nombre | |
| Completa todos los campos | Tu e-mail | |
| Destinatario | ||

Las Olimpiadas de Invierno son mi evento deportivo favorito.
Sí, para el shock de muchos probablemente si tuviera que escoger entre este fenónemo, y el Mundial de Futbol FIFA, me quedaría con la puja Olimpica Invernal.
Ya sé, ta bien, si, soy un sacrílego sin nombre y apellido, pero así lo veo, me gusta…y qué…
A continuación algunas de las razones por las cuales las difruto tanto:
- El mejor campeonato de Hockey sobre Hielo se juega en las Olimpiadas, para aquellos que nunca han visto jugar a 10 suecos juntos les digo ahora, no se puede creer.
- Ver “volar” a un loco a más 20 metros de altura, y caer literalmente bien parado es impresionante
- Cardíaco verlos bajar en el Luge y el Skeleton (deporte generado en los ESPN Winter X-Games).
- Lo maratones de Ski de Cross Country… super hombres, de verdad, no se pierdan de ver un par de finales.
- EL Bobsled, nada que ver con Jamaica (y su película de Walt Disney), es la F1 sobre el hielo y listo, ahí está, lo dije.
- El slalom gigante y Super G, la verdad, yo nunca pude apagar mi instinto de supervivencia a ese nivel, son simplemente impresionantes.
- El patinaje artístico, no me importa lo que digan, es buenísimo.
…y podría seguir y seguir.
Pasaron cuatro añoss y otra vez estoy en el cielo, hoy veremos las ceremonias de apertura y las primeras medallas; esperen más posts sobre el tema.
Véanlas, no se van a arrepentir.
| Envia este post por email | Tu nombre | |
| Completa todos los campos | Tu e-mail | |
| Destinatario | ||

Enviando e-mail...









