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…ut nihil non usdem verbis redderetur auditum.

Imaginen por un instante el infierno de nunca poder olvidar nada de lo que se ha visto, olido, sentido o probado.

Jorge Luis Borges escribe en su cuento “Funes el Memorioso”:

“Nosotros, de un vistazo, percibimos tres copas en una mesa; Funes, todos los vástagos y racimos y frutos que comprende una parra. Sabía las formas de las nubes australes del amanecer del treinta de abril de mil ochocientos ochenta y dos y podía compararlas en el recuerdo con las vetas de un libro en pasta española que sólo había mirado una vez y con las líneas de la espuma que un remo levantó en el Río Negro la víspera de la acción del Quebracho. Esos recuerdos no eran simples; cada imagen visual estaba ligada a sensaciones musculares, térmicas, etc. Podía reconstruir todos los sueños, todos los entresueños. Dos o tres veces había reconstruido un día entero; no había dudado nunca, pero cada reconstrucción había requerido un día entero. Me dijo: Más recuerdos tengo yo solo que los que habrán tenido todos los hombres desde que el mundo es mundo. Y también: Mis sueños son como 1a vigilia de ustedes. Y también, hacia el alba: Mi memoría, señor, es como vacíadero de basuras. Una circunferencia en un pizarrón, un triángulo rectángulo, un rombo, son formas que podemos intuir plenamente; lo mismo le pasaba a Ireneo con las aborrascadas crines de un potro, con una punta de ganado en una cuchilla, con el fuego cambiante y con la innumerable ceniza, con las muchas caras de un muerto en un largo velorio. No sé cuántas estrellas veía en el cielo.”

En esta historia Borges cuenta sus dos breves encuentros con Ireneo Funes, un personaje que después de ser revolcado por un caballo, adquiere una memoria tan prodigiosa que no puede olvidar nada. Recuerda el detalle de cada hoja, de cada rama, de cada árbol que ha visto para siempre.

Por suerte nustro cerebro tiene la capacidad de olvidar las cosas que ya sea por repetición o por falta de “relevancia” para nuestro haber, sólo serían un bagaje “inecesario”. El fenómeno es conocido como “Habituación Neuronal”, y pueden leer su definición exacta aquí.

El problema radica en que hay cosas que aunque son relevantes, por su repetición trivialisada, las comenzamos a descartar casi automáticamente sin descriminar adecuadamente. En pocas palabras, nos acostumbramos a cosas que no deberíamos jamás de dejar en el olvido.

Si bien entendiendo que este proceso es necesario para mantenernos cuerdos, también me he dado cuenta que simplemente guardar las cosas en el ático y dejarlas en la obscuridad por décadas, sólo produce un pútrido olor que resulta casi imposible de combatir después.

A mi regreso a México me han impactado muchas cosas, pero sobre todo dos: el tráfco y la violencia.

En el caso del tráfico es terrible en esta ciudad, tengo compañeros que hacen más de dos horas diario para trasladarse de su casa a la oficina y vice-versa; obviamente yo lo sufro diario también, pero a decir verdad, estoy en un cielo idílico comparado a ellos y al tiempo que tienen que pasar en un automóvil.

Sin embargo, lo que más me impacta del tráfico, es lo habituados que se encuentran la mayoría de los ciudadanos de la Ciudad de México a éste caos. Invariablemente cuando me quejo frente a amigos o conocidos de lo pesado del tránsit, la respuesta que obtengo es: “lo que pasa es que ya estás desacostumbrado, se te pasará pronto”

Lo mismo pasa con la violencia, mi país está tan sumegirdo en una ola incontrolable de violencia a todos los niveles (intra familiar, en las calles y lo proveniente al narcotráfico), que muchos de mis paisanos han decidio habituarse y tirar argumentos como: “…pero en la Ciudad casi no se siente”. Cuando la triste realidad, es que ahora más que nunca, es muy común tener de primera mano un pariente o conicido que haya sido víctima de la violencia que se está dando en México, uno de los países más bellos y ricos del Mundo.

Mi postura es clara e inamobible: YO NO QUIERO OLVIDAR.

No quiero olvidar que hay paises que viven en paz, son los menos pero existen.

No quiero olvidar que hay sociedades que  escogen no seguir destruyendo al Planeta y se enfocan cada día más en cambiar la cultura basada en el consumo de energéticos contaminantes.

No quiero olvidar que yo no soy mi coche, y mi coche no me representa a mí…ni lo que creo, ni lo que quiero ser.

No quiero olvidar lo rápido uno se habitúa y decide vivir mal.

No quiero olvidar que México, pero también Latinoamérica, están destinados a ser grandes, grandes en serio.

No quiero olvidar que el futuro si existe, y lo tenemos que construir.

Me rehuso a vivir en una suerte de amnesia letárgica, para pretender que sí estamos bien.

Yo escojo no olvidar.

Yo escojo no olvidar el olvido.


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Me encuentro en un mar de sentimientos, algunos de ellos encontrados y otros naturales para alguien que acaba de terminar 28 días sin probar alimento.

Siento que estoy acabando un reto importante, pero al mismo tiempo estoy empezando un nuevo camino el cual tengo que seguir con disciplina y amor propio. Estoy muy contento, pero al mismo tiempo estoy agotado física y mentalmente, estos últimos días han acabado conmigo en una forma en la que nunca me imaginé.

También estoy por un lado con la moral y autoestíma alta, pero no puedo dejar de sentir un poco de inseguridad y miedo por lo que pasará después de haber estado tantos días en una suerte de ensueño raro. Como que voy a regresar de una isla idílica (no Lost :P ), para encontrarme de nuevo con el ruido tráfico y caos que nos rodea en la vida diaria.

Es por esto que más que nunca tengo que seguir practicando con mi mente y enfocado en un camino muy claro para no desviarme otra vez, honestamente no creo volver a poder hacer algo como #project28, y tampoco ceo que mi organismo lo agradezca.

Ayer acabé bastante mal, con dolor de cabeza y hasta mareo, seguramente era mi cuerpo contando los minutos para volver a recibir algo de alimento, fué en verdad un día muy rudo, uno de los más difíciles de todo el ayuno; no puedo más que estar contento de que esto haya terminado.

Desde muy temprano estuve despierto pero sintiéndome mal, en el trabajo fue muy visible que algo me estaba pasando y muchos de mis compañeros incluso me lo comentaron, pero decidí quedarme en la oficina hasta acabar el día ya que no hubiera tenido ningún sentido irme a encerrar a la casa.

En fin, no veía la hora pero me quedé dormido como a las 11:00PM y el día acabó, día 28 completado.

Voy a seguir ecribiendo un poco de mis expriencias y días mientras me incorporo poco a poco a la vida de alimentación, y aprovecharé de sus ojos para compartir lo que me vaya ocurriendo. La verdad es que no saben cuanto me ayudo escribir casi a diario lo que me pasaba, y ni hablemos del apoyo de todos y cada uno de ustedes.

Quiero darle una especial mención a tres personas que estuvieron a acada minuto apoyándome: mi Zorillo, Mí Mamá (quien me presentó al Dr.Le noir), y mi hermana que es un sol.

No puedo mencionar persona por persona de las que han estado siguiendo de muy cerca esta aventura, pero ustedes saben quienes son y cuanto los aprecio por prestarme una atención que probablemente no merezco.

No dejen de seguir lo que sigue, acuéderdense que esto apenas empieza.

Welcome to my life.

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Desde ayer les platicaba de lo duros que han sido estos últimos días, el día 27 no fue excepción, siento el peso de una carga mental y física muy pesada por el esfuerzo hecho en 26 fechas para llegar hasta el día de hoy.

Ustedes pensarán que como puedo sentir tanto bagaje por sólo trabajar y hacer mi vida normal privándome de la comida, ni siquiera ejercicio estoy haciendo, pero creánme que el esfuerzo mental para llevar a cabo una de estas cosas es enorme; en realidad es uno de los retos más grandes por los que he pasado en mi vida.

El ayunar (en cualquiera de sus modalidades), no es acerca de perder peso ni verse mejor. Tampoco se trata de tomarlo como una flagelación para “liberarse del cuerpo”, en realidad un ejercicio de esta naturelaza es un viaje al interior de nuestra mente en donde descubre lugares que jamás habíamos visitado internamente, y así aflora la esencia más básica de lo que somos.

En mi caso estoy menos enojado con la vida y conmigo mismo, lo que me ha hecho ejercitar mi paciencia y compasión para con todos y todo lo que me rodea; y claro al no tener energías para pelear con el Mundo que me rodea, uno mismo elige continuar con las batallas internas y ver con un filtro muy diferente a todo y todos los demás.

Como también platicaba ayer, ahora nace un nuevo reto, el de continuar en este estado mental y búsqueda personal sin el ayuno, pero si modificando hacia hábitos más sanos para mi persona y organismo. Tengo muy claro que lograr esto último a largo plazo es lo que en verdad me va a beneficiar a mi y a los que me rodean.

Ayer hablé co el Dr.Le noir y me encontré haciendo algo que de corazón no hacía hace mucho tiempo con un médico: darle las gracias por cambiar mi vida.

Si bien la medicina alópata tiene efectos más inmediatos, esta forma de curación es profunda y estructural, no sólo uno se cura sino también reflecciona y cambia para que el organismo y la mente puedan trabajar juntos por el bienestar de ellos, y los que comparten la vida con uno. En mi experiencia de estos días, esto es la verdadera curación que necesitamos para una raza y Planeta como son los nuestros.

Agotado pero lleno de paz y esperanza de lo que viene a mi salud los dejo, mañana les escribo del día 28.

¿Quieren que continue escribiendo un poco más de mi introducción al “mundo normal” de comer?

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Desde el Viernes esto ha sido una cuesta hacia ariba muy difícil.

Nunca pensé que el tramo final del ayuno se pusiera tan complicado. Lo único (pero muy importante), que me ha venido a dar energías para seguir adelante con el projecto 28 es la llegada de mi zorrillo ¡qué diferencia tan grande hay el saber que alguien te acompaña en el camino!

Físicamente también he tenido algunos problemas últimamente, pareciese que el final del ciclo de ayuno vuelve con algunos malestares que se mostraron desde un principio, concretamente he padecido de problemas estomacales y por lo tanto no me he sentido del todo bien.

Estoy conciente que además me está jugando muy rudo un factor psicólogico porque el final del ejercicio se encuentra a la vuelta de la esquina, por lo tanto estoy tratando de enfocarme como nunca para que no me pese tanto, pero esto de hacerle al faquir en verdad si es es muy complicado.

Aunque sigo teniendo mucha claridad de mente, me encuentro a momentos muy impaciente y con ganas de ya empezar a cambiar ciertas cosas de mi rutina, no por otra cosa sino porque no me siento del todo bien y espero que reanudando la comida y haciéndolo en una forma sana, vuelva a recuperar lo bueno del ayuno con un mejor sentir general de mi organismo.

Para la tranquilidad de todos estoy siendo observado muy de cerca por el Dr.Le Noir , quien tomando algunas precauciones extras me ha dicho que siga hasta el final del reto…y como comprederán a estas alturas no pienso parar en lo mas mínimo.

También estoy descansando mucho, por ejemplo el Sábado lo pasé todo el día en cama para recuperar energías para la semana, y ayer únicamente salí un rato en la tarde,, pero todo lo demás se lo dediqué a mi organismo que bien lo necesita.

Mañana es el último día, pero voy a seguir escribiendo de mi re-introducción al “Mundo Normal”, mañana temprano tendrán el día 27 y el Miércoles el 28; también me han pedido mucho algunas fotos tipo antes y después, prometo postearlas esta semana.

¡No me abandonen al final del camino!

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Desde ayer estoy en cuenta regresiva.

Primero porque está a punto de llegar mi zorrillo, y segundo porque cada día me cuesta más trabajo mantener el ayuno, pareciese que mi cuerpo está despertando de un trance y ahora sí me empieza a pedir comida.

Pero no se preocupen, de que llego al día 28, llego al día 28.

Ayer fué un día de intenso trabajo, desde muy temprano llegando a la oficina y saliendo en la tarde sólo para reunirme a trabajar otro rato, pero eso está muy bien porque así se me pasó el día 22 muy rápido. Prefiero mil veces estar concentrado en lo que debo de hacer y no estar pensando en unos tacos de por ahí.

Hoy fué interesante (Día 23), con juntas muy provechosas de trabajo, y la culminación de un par de cosas personales que solucionarán mucho mi vida futura. Lo importante es que cada vez siento que avanzo más en toma decisiones para construir un futuro firme, eso es exactamente lo que deseo para la gente que amo y la que me rodea un futuro estable, con paz y felicidad intensas.

Algunas observaciones interesantes:

  • El dejar de comer te regala cuando menos un par de horas extras al día, las cuales en general no reflexionamos lo que estamos haciendo. Interesante ver que pasa en la vida cuando los demás están comiendo.
  • El ahorro económico es significativo, se que suena muy obvio pero es cierto, en verdad invertímos mucho dinero en meternos cosas a la boca que después se nos olvidan. Con esto no propongo que se deje de comer, pero si deeríamos de hacer comidas más memorables para adquirir conciencia de lo que estamos haciendo.
  • Para inspirar a los que te rodean no hace falta subir el Himalaya, con hacer algo que pesonalmente tome mucho esfuerzo basta, la gente lo reconoce imediatamente. Te vuelves un mejor líder y por supuesto una mejor persona.

Pues hasta acá llega el día de hoy.

Mañana les escribo como va todo.

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Ayer fué un día de intensa actividad y emociones, bien lo supe desde el Domingo que ésta iba a ser una semana intensa.

Desde las 5:30AM y hasta las 10:00PM, verdaderamente no paré de hacer muchas cosas de mi vida profesional y personal, que debían de hacerse en preparación a la llegada de mi zorrillo. La verdad es que el nivel de actividad me ayuda a mantenerme constructivamente ocupado, y quitar la mente de que estoy a siete días de acabar el ayuno.

Es chistoso ver como mis antojos han cambiado de desear una Big Mac (literalmente), a querer comer sobre todo ensaladas y pescado; si es verdad que el cuerpo te pide lo que necesita, el mio me está pidiendo a gritos comida sana, por lo menos para empezar de nuevo a ingerir alimentos.

Pasé una noche muy buena, me dormí rápido y profundo, la mañana amanecí sintiéndome muy bien.

Hace un calor endemoniado en la Ciudad de México y eso para que vean si me afecta, soy muy bueno lidiando con el frío, pero el calor me cuesta mucho trabajo.

En fin, espero que los días que faltan se pasen como ayer, y que de acá al próximo Martes todo sea de bajada.

Total, de bajada “hasta las calabazas ruedan”.

Nos leemos.

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A mí esta fotografía lo que más me transmite es paz interna.

En México tenemos un dicho que reza: “dormí como un bebé”, y se refiere a que los chiquitos cuentan con una paz interna (en su mayoría), que les permite caer profundamente dormidos sin mayores preocupaciones.

En cierta forma así es como me siento yo últimamente, me ha floresido una paz interna muy especial, se nota en varias cosas: he bajado el volumen de mi voz, tengo mucho menos enojos cotidianos, duermo más profundo…en fin, en general me quiero mucho más y claramente estoy queriendo más todo lo que me rodea.

Hace muchos años que no me sentía así y se debe a que al dejarme consumir meramente por factores externos a quien soy, en algún momento se me olvidó que lo más importante es estar bien con unos mismo. Admito que tengo muchos factores a mi favor para este cambio: peso mucho menos (y por lo tanto me empiezo a creer que me veo mejor), claridad mental con mucho menos toxinas, una pareja maravillosa, una vida de respeto, amor y un futuro por el cual quiero estar bien.

Hoy la pesadumbre de otros días despareció, me siento muy bien con muchas energías y viviendo cada momento intensamente.

Comienzo a comprender que estos 28 días van a marcar un verdadero parte aguas de mi vida, y por lo tanto serán un “antes y después” para mi y todos los que me rodean; que hermosa oportunidad me regalo la vida casi a los cuarenta años.

¡Qué importante es vivir en paz! … y que difícil es encontrarla en la vida que llevamos a diario.

Buenas noches, nos leemos mañana.

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Hoy lo dediqué al descanso de cuerpo y alma en preparación a la semana que se viene encima de emociones y trabajo.

Amanecí durmiendo una hora más que de costumbre y desde que desperté decidí que no iba a salir para nada, de modo que escogí muy bien mis libros y películas y me dispuse a pasar un buen día de reposo absoluto, estarán de acuerdo que después de 19 días de ayuno tengo que tomarme estos descansos para recuperar energías.

Y bueno la próxima semana va a estar interesante por una mezcla de factores personales y laborales que estoy seguro me mantendrán entretenido, espero que eso ayude a que el tiempo pase más rápido y no sienta tan fuerte el pasar de los días hasta que llegue mi zorrillo y me acerque más al final del reto.

eAhora me empiezo a enfocar no tanto en comer sino en que voy a comer, y que nuevos hábitos voy a desarrollar para no volverme a intoxicar en la forma que lo hice. De entrada el zorrillo y yo hemos decidido por lo menos hacer un día “vegetariano” de alimentación, además planeamos meter mucho más pescado y cereales; también pienso evitar algunas cosas que me recomedó el Dr.Le Noir observar cuidadosamente como los son lácteos, azúcares (que casi nunca tomo), y harinas…conste que dije “evitar” y no “erradicar”.

Espero que siguiendo estas reglas no sólo no vuelva a llenarme de toxinas, sino que también mantenga un peso adecuado para mi altura y físico.

Increible pero aún sigo cansado y con ganas de pasar un buen sueño profundo.

Ahora más que nunca empieza la guerra de paciencia, de modo que me tengo que armar muy bien mentalmente para lidiar esa batalla bien. Sirve que cultivando mi paciencia avanzo un poco como ser humano hacia un estado mental también más sano.

Me gustaría saber si ustedes lidian con estas batallas o sí es sólo el que estoy a unos días de acabar el ayuno y comienzo a estar muy ansioso.

Platíquenme.

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Desde ayer empezó claramente en juego un factor clave, que además sí tengo que ejercitar en mi vida mucho, es estoy hablando e la paciencia.

Y es que ya se cruzan varias cosas, mi zorrillo está a punto de llegar a México, me faltan 11 días para terminar el ayuno y desde ayer me han venido una ola de achaques que si han estado muy incómodos.

Pero tomo todo como parte del proceso de intensa desintoxicación por el cual estoy pasando.

Le mandé un correo al Dr.Le Noir, y por suerte me contestó rápido con un par de mensajes diciéndome lo que tenía que hacer; en el último de ellos firmó con un: “Manténte firme”. No me cabe ninguna duda que eso es lo que tengo que hacer hasta el final del ejercicio.

Puntualmente les cuento un poco del día 17:

Desde muy temprano estaba haciendo un poco de correo y después de arreglarme y platicar un rato con mi Mamá, fuí hacia un día de citas y de trabajo intenso, pero muy divertido. Por la noche había quedado de visitar unos amigos, pero no pude más del cansancio y la verdad preferí quedarme con mis hábitos de monje y descansar.

Me dormí muy profundo, cosa que en realidad necesitaba.

Hoy, día 18, ha estado divertido, después de ver un muy buen documental en la mañana (me desperté a las 5:30), me arreglé para ir a una reunión con el @seniorfox y en cuanto acabamos fuimos a Tutulandia a ver la Champions.

Regresé temprano para ver a mi hermana un rato y buscar a mi zorrillo.

Ya estoy más descansado, pero veo venir una noche de sueño profundo otra vez.

Nos leemos mañana y les deseo a todos el mejor de los fines.

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Así estuvo el tráfico en el Valle de la Ciudad de México, y también mi mente sufrió un pequeño congestionamiento producto de extrañar a mi zorrillo y un cansancio que me invadió después de 11 horas de trabajo seguidas.

Pero apezar de estar cansado mentalmente estoy muy contento de seguir por este camino, les puedo platicar que aunque estoy sufriendo el tráfico, tener menos ruido en la mente me ayuda a controlarlo mejor y cuando menos no vivo en la desesperación y el “road rage”.

También les comento que estoy realmente disfrutando lo que hago en cada momento y cada vez menos juego al quisiera, y aprecio lo que tengo. Por ejemplo, es my obvio que no tengo comida, pero estarme cuidando por mi salud y como toca positivamente a los que me rodean, es algo que también se aprende a disfrutar y que definitivamente me hace más feliz.

Apenas ahora me doy cuenta que sí estoy mucho menos angustiado por lo que gira alrededor de mi vida, y cada problema a resolver lo tomo como eso, un evento aislado el cual requiere de concentración para encontrar soluciones duraderas y de largo plazo.

Ahora entiendo mucho más cuando se dice que debemos parar nuestro diálogo interno un poco para poder ver las cosas desde otro punto de vista, después de todo nosotros hacemos la realidad y dependiendo de como decidímos verla, es como se nos manifiesta.

De salud sigo muy bien, durmiendo poco pero profundo y disfrutando de las horas extras que me regala la vida por no comer.

Ustedes: ¿Qué tipo de diálogo interno tienen?, ¿alguna vez lo han logrado por lo menos bajar de volúmen?

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